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Cuando llega el momento de afrontar la reforma de una cocina, ¿cuantas veces pensamos de forma prioritaria en el suelo que vamos a colocar?  La mayoría de las veces, elegimos los materiales de las paredes y los frontales de los muebles, dejando en último lugar la elección del suelo. Pero en un proyecto de cocina, es muy importante elegir de forma adecuada el material que vamos a utilizar para el solado, puesto que tiene que adaptarse al uso, funcionalidad y necesidades de nuestra cocina.

Antes de introducirnos el tema, debemos tener en cuenta una serie de cosas importantes:

-La superficie de la cocina, en relación al precio del material que vayamos a usar.

-El tema de la limpieza y mantenimiento del suelo: Si el uso de la cocina va a ser habitual o no, si tenemos niños en casa, mascotas…

-Otra cosa importante será la resistencia del suelo que coloquemos a golpes, líquidos, etc.

-La seguridad del suelo es otro capítulo que no suele tenerse en cuenta. Es recomendable que sea con tratamiento antideslizante en determinados casos.

-Y por último, pero no por ello menos importante, es necesario tener en cuenta la estética del suelo con respecto al resto de la cocina.

Vamos a ver algunos tipos de suelos que podemos colocar en la cocina…

-Piedra natural, suele ser un material resistente y duradero, siempre que le apliquemos una serie de tratamientos puntuales.

Os enseñamos algunos ejemplos…

-Porcelánicos , son los más usados actualmente por la variedad de materiales a los que imitan.

Son duraderos, impermeables y fáciles de limpiar. Os recomendamos elegir piezas grandes porque quedan mucho más estéticas, si bien su precio se incrementa. Los más utilizados ahora mismo, son los que imitan a todo tipo de maderas.

-Otra opción con características similares es el gres cerámico. 

¿Cual es la diferencia entre ambos?

El gres es menos resistente, más poroso y  de más peso que el porcelánico.  Por lo que quizá para suelo de cocinas, os recomendamos el porcelánico, aunque su precio sea algo más alto (debido a su durabilidad)

-Madera, obviamente aporta una calidez increíble a los suelos, y la variedad de maderas es enorme, pero necesita de muchísimos cuidados, y los aconsejamos para cocinas de poco uso y de manera muy puntual.

Si quieres colocar madera, una opción alternativa son los suelos laminados que imitan a madera, más económicos y con mejor nivel de desgate y resistencia.

-Baldosas hidráulicas, suelo resistente y con diseños increíbles y muy variados. Estas baldosas están compuestas principalmente de cemento, pigmento y marmolina que se consolidan mediante su prensado en una prensa hidráulica, de ahí su nombre. 

Muy utilizadas en los 70, han vuelto y con fuerza a la decoración en casa, y es muy habitual verlas combinadas con otro tipo de suelos, os mostramos un par de ejemplos.

-Microcemento, la ventaja es que puede colocarse sobre un suelo ya existente, con lo cual, la reforma es sencilla. Pero requiere de instaladores especializados puesto que es un suelo continuo sin juntas. Muy resistente y con multitud de posibles acabados y colores.

Fuente de imágenes utilizadas: https://www.pinterest.es/